El gasto público, selectivo y productivo
Economistas gallegos apuestan por racionalizar las administraciones y eliminar gastos "superfluos" . Plantean reformas para impulsar el crecimiento y mejorar ingresos frente a los recortes
P. PIÑEIRO / L. COSTAS | A CORUÑA En plena ofensiva por la reducción del gasto público, el premio Nobel de Economía en 2001 y expresidente del Banco Mundial, Joseph Stiglitz, afirmó la semana pasada en A Coruña que las políticas de austeridad son una receta que provoca "menor crecimiento y más desempleo". Defendió también que la austeridad "por sí sola no va a solucionar los problemas, porque no va a estimular el crecimiento", por lo que recomendó al próximo Gobierno que "vaya más allá". Ante tal dilema, economistas gallegos comparten en lo fundamental, aunque con matices, el planteamiento del Nobel.
Andrés Faíña. El catedrático de Fundamentos de Análisis Económico de la
Universidade da Coruña considera que Stiglitz analiza la economía desde
una perspectiva americana, y advierte de que la Unión Europea tiene una
"crisis de competitividad" que no existe en EEUU. El ajuste y la
austeridad sin embargo son "imprescindibles" para Europa, sobre todo
para España, según el profesor Faíña, cuya receta pasa por aumentar
alguna partida del gasto público "con más tirón" para estimular la
economía. Pero antes, advierte, hay que racionalizar la Administración,
reducir los cuatro niveles que actualmente conviven en España sin gran
eficiencia, y subir los impuestos sólo de forma excepcional y a las
rentas altas.
"Reducir el gasto público no significa eliminar
las ayudas a los parados, las pensiones, el presupuesto para Educación o
I+D+i. Todo lo contrario. Veremos si la prioridad de los políticos es
mantener puestos para garantizarse el trabajo o solucionar los problemas
del país", asegura. El académico entiende además que la Unión Europea
podría convertir el Banco Central Europeo (BCE) en el garante del Fondo
de Estabilidad Financiera (FEEF) que buscó entre los países emergentes y
permitir que de forma puntual compre deuda de países con planes serios
de ajuste.
. Xavier Vence. El catedrático de Ecomomía Aplicada
de la Universidad de Santiago (USC), señala que efectivamente, la
estrategia de austeridad tal como se viene formulando por la UE y en los
distintos países incluido España, "ha demostrado que no es la vía".
"Cuando la demanda interna privada está estancada o cayendo, si la
demanda procedente del sector público y la inversión pública caen, lo
único que hace es reforzarse el círculo vicioso del estancamiento",
explica. Para el académico, tiene que haber un programa de gastos para
impulsar la recuperación de la actividad acompañado de otra serie de
medidas, como la reforma fiscal "que permita incrementar la recaudación
entre los sectores de la población y negocios que sí tienen capacidad de
pago", como "los grandes patrimonios, rentas muy altas y las
procedentes de los negocios especulativos", al margen de otras políticas
"de mayor calado que corrijan los problemas del modelo que nos trajo
hasta aquí".
. Venancio Salcines. Para el director de la Escuela
de Finanzas de A Coruña, lo que más necesita España es rebajar la prima
de riesgo para poder financiarse con menor coste. "El ajuste que se le
pide es de 26.000 millones de euros hasta finales de 2012, pero no es lo
mismo hacerlo con una prima de 450 puntos básicos que de 200", expone.
Este economista advierte de que Alemania ha variado estos días sus
posiciones de cara a permitir que el BCE intervenga en los mercados de
deuda. "Es la primera vez desde que empezó la crisis que rema en la
misma dirección que España e Italia, pero por propio interés. El ahorro
mundial se está yendo a Estados Unidos y eso hay que pararlo porque el
euro se deprecia", alerta.
. Víctor José Montes. "En la lucha
contra el déficit hay margen de maniobra tanto en la reducción del gasto
como en el incremento del ingresos que no represente un daño colateral
en la actividad". Víctor José Montes apuesta por aprovechar el
"espectacular" margen para incrementar los ingresos con el combate de la
economía sumergida. "Representaría un volumen de actividad equivalente
al 20% del PIB, más próximo al de una economía emergente que a la media
de la OCDE (13%). Hacerla converger con esa media permitiría incrementar
los ingresos en 30.000 millones, el ajuste que los analistas plantean a
España". "Si se combaten la inversión pública y la educación, estamos
atacando la línea de flotación de nuestras posibilidades de desarrollo
futuras. El ajuste debe pasar por liberalidades y gastos superfluos y,
especialmente en el ámbito local, donde "se solapan administraciones,
que habría que "redefinir".
La Opinión, miércoles 30 de noviembre de 2011.


