Tenía clase de alemán en horario laboral

Tres meses. Ese era el tiempo que, a finales del XIX, tardaban los barcos que partían de Indonesia cargados de estaño en tocar muelle en el Reino Unido. Los precios se calculaban entonces a tres meses vista y esa es la razón de por qué el mercado de futuros de metales se calcula en la Bolsa de Londres con tres meses de antelación. Ese es el sector, el de los metales, en el que trabaja Ramón Martul. Su empresa IFCM Metals, con sede en Hamburgo, está dedicada a intermediar en la compra-venta de metales para empresas que los utilizan en sus procesos productivos.

Ahí llegó en el 2008. «El primer día de trabajo fue el 7 de enero», explica este bróker de materias primas de A Coruña que ronda la treintena. Lo recuerda al mismo tiempo que presenta a sus compañeros. Todos rodeados de pantallas en las que puede leerse el valor del euro y el dólar en tiempo real, la volátil cotización de los metales, las noticias que llegan del sector y que, de un plumazo, pueden hacer variar los precios... «Lo habitual es que suenen mucho más los teléfonos, pero en esta época hay menos actividad», explica.

Vivir en el extranjero no le resultó algo nuevo. Estudió la carrera en Estados Unidos, se graduó en el Reino Unido y regresó a A Coruña para hacer un posgrado en la Escuela de Finanzas, donde ahora da clase una vez al año.

«Antes trabajaba en Madrid en una empresa pequeña, conocí a Simón, uno de los dos socios fundadores, y me contrataron», explica al tiempo que muestra cómo es el día a día en IFCM Metals. Ahí está contento. Para trabajar usa el inglés y el alemán, pero el español también le ha valido para captar una decena de empresas nuevas. Al llegar, tuvo un un profesor particular para estudiar el alemán.

«Tenía clase cinco días a la semana durante cuatro horas por jornada. Todo en horario laboral y, claro, con el compromiso de que tenía que quedarme», relata. Y por qué vino. Porque tenía ganas de progresar en su carrera y Alemania le daba eso. Además, su novia y ahora su mujer, es de Hamburgo. Está contento porque los alemanes lo valoran mucho en el trabajo.

Ramón Martul bróke


Artículo publicado en La Voz de Galicia, domingo 29 de enero de 2012.  Link al artículo. Descargar artículo en PDF.